En esta ocasión la fiesta se improvisó entre los pocos vecinos que se encontraban pasando el fin de semana en el pueblo.
La hoguera, que alcanzó una altura considerable, se encendió en la plataforma preparada para la carpa del día del Camero Viejo, por ofrecer mayor seguridad para las viviendas y las personas.
Una cena en el bar puso punto final a la actividad.

